Los compradores se adaptan a las nuevas tasas de financiación mientras los constructores ajustan sus proyectos.
En materia de arrendamientos, las principales ciudades del país han reportado incrementos moderados de acuerdo con la inflación. Esto ha permitido que los propietarios mejoren su rentabilidad sin golpear desproporcionadamente el bolsillo de los inquilinos, logrando un equilibrio en el mercado.
Analistas financieros coinciden en que la finca raíz sigue siendo un activo refugio por excelencia. "La valorización histórica de los inmuebles en zonas de expansión urbana ha superado el 8% anual, demostrando la resiliencia del sector", afirmó un reciente estudio de una reconocida firma inmobiliaria.
De cara al futuro, se espera que el Banco de la República continúe monitoreando la inflación para eventualmente relajar su política monetaria, lo cual se traduciría en créditos hipotecarios más asequibles y un impulso adicional a la venta de vivienda.

