Los compradores se adaptan a las nuevas tasas de financiación mientras los constructores ajustan sus proyectos.
En materia de arrendamientos, las principales ciudades del país han reportado incrementos moderados de acuerdo con la inflación. Esto ha permitido que los propietarios mejoren su rentabilidad sin golpear desproporcionadamente el bolsillo de los inquilinos, logrando un equilibrio en el mercado.
Las tendencias arquitectónicas también han evolucionado. Los compradores ahora priorizan proyectos que cuenten con certificaciones de sostenibilidad ambiental, espacios de co-working integrados y zonas verdes amplias, dejando de lado los diseños tradicionales que no responden a las necesidades post-pandemia.
Se recomienda a los futuros compradores asesorarse adecuadamente con profesionales del sector y comparar detenidamente las diferentes ofertas de financiación disponibles en la banca comercial antes de tomar una decisión de esta envergadura.

