El sector inmobiliario colombiano sigue siendo uno de los refugios favoritos para proteger el capital contra la inflación.
Recientes informes del sector constructor revelan que la demanda por apartamentos en zonas urbanas principales sigue creciendo. A pesar de la incertidumbre económica, la compra sobre planos continúa siendo una opción muy atractiva para los inversionistas nacionales e internacionales.
Por otro lado, la digitalización ha jugado un papel crucial. Las plataformas de tecnología inmobiliaria (PropTech) han facilitado enormemente los procesos de búsqueda, aprobación de créditos y trámites notariales, reduciendo los tiempos de cierre de negocios a la mitad en comparación con la década anterior.
En conclusión, el panorama para el sector es de optimismo moderado. Quienes cuenten con liquidez encontrarán excelentes oportunidades de inversión, especialmente en proyectos de usos mixtos que garantizan un flujo de caja constante a través de rentas cortas o tradicionales.

