Desde el momento en que firmas el acta de entrega (así no te hayas mudado), te haces responsable del pago de la cuota de administración provisional fijada por la constructora.
Desde el momento en que firmas el acta de entrega (así no te hayas mudado), te haces responsable del pago de la cuota de administración provisional fijada por la constructora.
La cuota de administración es fijada por la asamblea de copropietarios y se basa en el coeficiente de la propiedad. Por ende, no es negociable individualmente; es un cobro obligatorio inmodificable sin votación de asamblea.
En promedio, comprador y vendedor asumen costos notariales, retenciones, beneficencia y registro. Para el comprador, esto suma aproximadamente el 1.5% - 2% del valor total de la venta del inmueble.
Se debe revisar cuidadosamente: niveles de pisos, funcionamiento hidráulico y eléctrico, descuadres en carpintería, rayones en vidrios y correspondencia con las especificaciones del contrato. Es recomendable hacer el "Acta de Entrega" con mucha minucia.
Sí, pero generalmente la promesa de compraventa establece unas arras de retracto o penalidades (entre el 10% y el 20% de lo abonado). Revisa las cláusulas del encargo fiduciario antes de firmar.
Es la meta de ventas (usualmente 60%-70% del proyecto) que exige la fiduciaria al constructor para poder desembolsarle el dinero recaudado de los compradores y permitirle iniciar legalmente la obra.
Se deben presupuestar: gastos notariales (escrituración), impuesto de beneficencia y registro, estudio de crédito, avalúo (si aplica), y en viviendas en obra gris, el costo completo de terminación y acabados.
La vivienda usada usualmente ofrece áreas más grandes por menor precio y ubicaciones más consolidadas. Sin embargo, la remodelación requiere capital líquido propio. La vivienda nueva permite pagar la inicial a plazos, pero sus áreas son cada vez más reducidas.
El Estatuto del Consumidor (Ley 1480) exige que las viviendas nuevas tengan 10 años de garantía para la estabilidad estructural, y 1 año de garantía para acabados (pisos, pintura, carpintería) a partir de la entrega.
Los principales riesgos son retrasos en la entrega y posibles cambios en los acabados. En 2026 es crucial revisar que el proyecto cuente con una Fiducia, la cual administra el dinero y garantiza que solo se entregue al constructor si cumple el punto de equilibrio.